La playa ofrecía la vaciedad ideal para que nos atreviéramos a instalarnos en ese istmo de la imaginación que suele unir deseos y fantasías.

¡Cuidado con el móvil!

¡Cuidado con el móvil!

(...) esos adolescentes, jóvenes y adultos que han convertido su móvil en un espolón del que no pueden desprenderse.

"El miedo a perder el privilegio de un sueldo fijo nos obliga a ser seres obedientes"